Los manuales DSM se elaboraron con el fin de unificar los criterios taxonómicos de los diagnósticos. A partir de la tercera edición se busco aplicar un concepto organizacional para concretar las definiciones y estas permitan determinar de forma fehaciente y objetiva la presencia o ausencia del fenómeno a estudiar (síntomas y síndromes). En la introducción del manual DSM III se afirma:
"La formulación de categorías es el método habitual de organizar y transmitir información en la vida diaria, y ha sido el enfoque fundamental empleado en todos los sistemas de diagnóstico médico." Asimismo, se afirma que el DSM tiene como propósito proporcionar una nomenclatura médica y de uso para clínicos e investigadores.
Se intentaba caracterizar cada desorden especificando la presencia y el
grado de anormalidad, a partir de criterios que fueran posibles de determinar
empíricamente y de forma fiable.
En el DSM IV se señala la dificultad de delimitar y definir qué es un trastorno mental y se destaca que dicha noción, del mismo modo que otros términos en medicina, carece de una definición operacional consistente que englobe todas las posibilidades. En la introducción se realiza una distinción entre las enfermedades médicas que se definen a partir de niveles de organización, tales como:
Patología estructural
Forma de presentación de síntomas
Desviación de la norma fisiológica
Etiología
Y trastornos mentales definidos entre conceptos como:
Malestar
Descontrol
Incapacidad
Limitación
Irracionalidad
Etiología
Inflexibilidad
Cada uno de los cuales sería un indicador útil para un tipo de trastorno mental, aunque ninguno equivale al concepto.
En la CIE-10 hubo un conflicto respeto al término "trastorno", sin embrago, se señala que se utiliza a lo largo de la clasificación para evitar otros terminos tales como enfermedad o padecimiento. Aunque "trastorno" no es preciso, se utiliza para señalar "la presencia de un comportamiento o de un grupo de síntomas identificables en la práctica clínica, que en la mayoría de los casos se acompañan de malestar o interfieren en la actividad del individuo." (Duero, D. 2009).
En el DSM IV dice que "se caracteriza al trastorno mental como un patrón o un síndrome psicológico o comportamental individual clínica mente significativo asociado con la presencia de estrés, discapacidad o con un incremento significativo de la posibilidad de sufrir muerte, dolor, discapacidad o pérdida de libertad". En seguida aclara que la sola presencia de síntomas no es indicador suficiente de trastorno mental, por lo que forzosamente deben ser causa de una disfunción interna.
Ahora bien, dichos síntomas podrían no ser de una disfunción interna y podrían deberse a una alteración por factores ambientales.
Los factores culturales son indispensables para una definición válida de lo que es un trastorno mental.
Por ejemplo, el DSM IV emplea términos como “inapropiado”, “bizarro”, “inesperado” o “desadaptado”, conceptos los cuales la no tener una definición universal, obtienen el significado dentro del contexto social y cultural de cada individuo.
"Las consideraciones culturales y las creencias que la comunidad sostiene respecto de lo que son conductas, creencias y emociones normales y anormales, resultan esenciales para comprender la enfermedad mental (Horwitz, 2002)."
Finalmente el DSM V define el trastorno como:
"Un síndrome caracterizado por una alteración clínicamente significativa del estado cognitivo, la regulación emocional o el comportamiento de un individuo, que refleja una disfunción de los procesos psicológicos, biológicos o del desarrollo que subyacen en su función mental. Habitualmente los trastornos mentales van asociados a un estrés significativo o una discapacidad, ya sea social, laboral o de otras actividades importantes" (Medrano, J. 2014)
Si gustas saber un poco más de la definición de Trastorno mental y el DSM te dejo este video de apoyo:
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